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El proceso participativo para el parque María Arana Gaiztarro define su futuro como un refugio climático, accesible e intergeneracional

10/07/2026

Más de 140 vecinos y vecinas de Beasain han diseñado las bases del nuevo espacio, cuyas aportaciones se integrarán ahora en el proyecto técnico definitivo junto al nuevo ascensor urbano

El Ayuntamiento de Beasain ha concluido con éxito el proceso de reflexión compartida para la remodelación integral del parque María Arana Gaiztarro y su entorno. A través de un modelo dinámico coordinado por la firma Aztiker, que ha sumado la participación de 145 ciudadanos a través de encuestas, entrevistas a fondo y talleres de co-creación, las y los beasaindarras han diseñado la hoja de ruta de lo que consideran un "pequeño tesoro" en el corazón del municipio. El principal consenso ciudadano define el futuro parque no como una zona de tránsito degradada, sino como un espacio verde sensorial de descanso, plenamente accesible y seguro para todas las generaciones.

Un diagnóstico claro: urgencia de renovación y accesibilidad

El proceso participativo ha servido para ratificar de forma mayoritaria el diagnóstico municipal. Una rotunda mayoría de la ciudadanía encuestada (90,3%) coincide en que el parque necesita obras urgentes de reforma debido a su obsolescencia actual. Los canales de escucha han detectado una preocupación compartida en torno a la falta de accesibilidad física y la necesidad de erradicar conductas incívicas.

La respuesta del Ayuntamiento es firme: las demandas vecinales han sido escuchadas y se convertirán en el pilar del nuevo diseño urbano, garantizando el civismo, el mantenimiento del espacio y la convivencia vecinal.

El nuevo María Arana Gaiztarro: jardín sensorial y refugio climático

Las conclusiones vecinales se han agrupado en tres grandes ejes que marcarán las pautas estéticas y funcionales del proyecto técnico:

  • Refugio climático y naturalización: Un 89,6% de los participantes vincula las zonas verdes con el bienestar. La ciudadanía aboga por recuperar el espíritu fundacional del antiguo jardín, protegiendo estrictamente los ocho magnolios actuales y potenciando un entorno sensorial con plantas aromáticas y vegetación de colores que refleje el paso de las estaciones. Asimismo, se incorporará el elemento del agua a través de un diseño moderno y sostenible que aporte frescor y sonido relajante, dotado de un sistema de apagado nocturno para asegurar el descanso de los vecinos y vecinas de los bloques de viviendas colindantes.
  • Convivencia intergeneracional integrada: El 83,6% defiende que el parque debe ser cómodo para todas las edades. Se descarta un enfoque exclusivo de parque infantil tradicional y se apuesta por introducir pequeños elementos de juego integrados con la naturaleza y el paisaje. Destaca la propuesta ciudadana de instalar una estructura de grada en la zona de la calle Esteban Lasa que funcione como punto de descanso para mayores y área lúdica para los más pequeños.
  • Seguridad y civismo: Para revertir la percepción de desuso, la iluminación jugará un papel crucial. El diseño lumínico se coordinará directamente con el estudio de puntos negros que realiza el Ayuntamiento, eliminando zonas oscuras y proyectando un mobiliario urbano inclusivo que fomente la interacción comunitaria.

El reto técnico: integrar la movilidad urbana y la identidad del parque

El gran desafío al que se enfrentan ahora los servicios técnicos municipales y el equipo de arquitectura es la integración constructiva de las demandas de la población con el nuevo ascensor urbano que conectará Kale Nagusia con Esteban Lasa kalea. El diseño final deberá salvar los fuertes desniveles topográficos cumpliendo estrictamente con las normativas legales de accesibilidad, pero asegurando que el sendero estructurante se fusione con el carácter vegetal del parque y no divida el espacio.

Asimismo, la accesibilidad se diseñará pensando en la entrada de maquinaria ligera municipal, corrigiendo el error actual para asegurar una limpieza profunda y continuada en cada esquina del entorno. Por último, de forma paralela al diseño constructivo, el Consistorio trabajará en la armonización histórica de la identidad del parque, coordinando su nombre (María Arana Gaiztarro) con la puesta en valor del busto dedicado a su padre, ubicado en el propio recinto, para completar la narración histórica de este pulmón verde.

Próximos pasos

Una vez culminada esta fase de diagnosis y escucha activa, el Ayuntamiento de Beasain trasladará las conclusiones al equipo técnico para la redacción del proyecto definitivo de ejecución. Este documento unirá la visión ciudadana con los criterios de viabilidad económica, seguridad, sostenibilidad y accesibilidad universal obligatorios. El compromiso de la administración local es presentar el diseño finalizado a las y los vecinos antes de dar inicio a los procesos de licitación de las obras.

Con esta intervención, el Ayuntamiento de Beasain reafirma su apuesta estratégica por un urbanismo inclusivo y con perspectiva humana, donde las infraestructuras de movilidad y la recuperación de las zonas verdes caminan de la mano para mejorar la calidad de vida diaria de toda la ciudadanía.