Su autor, el artista beasaindarra Xabier Anuntzibai, ha tenido como objetivo mostrar la cultura, el paisaje, la movilidad y lo local en su nueva obra
Esta intervención promovida por el Ayuntamiento busca la humanización del entorno urbano, la identidad popular y la cohesión social a través del arte público
El Ayuntamiento y el autor de la obra han dado por concluida la labor de los dos murales que flanquean el camino que va por la calle Senpere hacia Lazkao. La intervención del artista local Xabier Anuntzibai (Beasain, 1985) ha aportado color, dinamismo y visión colectiva al espacio marcado hasta ahora por la imagen del hormigón frío. El tamaño de la obra es de unos 430 metros cuadrados. Un trabajo de grandes dimensiones para Anuntzibai. El proceso creativo se dio entre marzo y junio y se llevó a cabo en agosto. Durante este periodo se ha tenido que mantener cortado un carril de la carretera para poder realizar los trabajos de forma segura.
Los murales recogen escenas cotidianas de Beasain: ciudadanos a pie, en bicicleta o en patinete, desplazamientos del tren, la circulación de vehículos, la garza que vuela sobre el río Oria y el Conjunto Monumental de Igartza... todo para representar la energía, la convivencia y la movilidad sostenible de un municipio en movimiento.
El propio artista ha destacado la importancia de este desafío: "El reto era representar la vida cotidiana, lo que se ve y muchas veces no se ve". Y sobre el hecho de trabajar en su pueblo ha añadido: "Trabajar en casa siempre tiene algo que lo hace especial. Jugar en casa tiene ventajas y presiones, pero cuando la obra empieza a tomar forma y recibes la buena acogida del público, todo el esfuerzo merece la pena».
Otro ejemplo de acupuntura urbana
Según el Ayuntamiento de Beasain, esta iniciativa se enmarca dentro de la aplicación de la filosofía de la acupuntura urbana: recuperar y revitalizar los lugares o zonas degradadas, de escaso uso, que puedan existir en la localidad. O como en este caso, mediante intervenciones artísticas efectivas, cumplir con el objetivo de transformar espacios, puntos concretos. Creando entornos más agradables, aminorando el impacto visual del hormigón y reforzando el bienestar colectivo para seguir construyendo un pueblo más agradable y accesible.
Por parte de los representantes municipales han asistido a la presentación el teniente de alcalde y jefe del área de Territorio, Adur Ugartemendia, y la concejala de cultura, Mariola Pascual, quienes han realizado una valoración muy positiva del nuevo trabajo. Han destacado que el mural refuerza los siguientes aspectos: la humanización del entorno urbano, la identidad y el orgullo de pertenencia y el fomento de la cohesión social a través del arte público. “Experiencias similares han demostrado que este tipo de acciones mejoran la estética, revitalizan zonas degradadas, refuerzan el carácter beasaindarra y estimulan la participación ciudadana. Con esta obra, Beasain reafirma de nuevo su compromiso con la regeneración urbana sostenible y con la concepción del arte como instrumento de transformación y convivencia”, ha añadido Ugartemendia.






